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¿Por qué el tramo de la AP-7 entre La Zenia y Los Montesinos sigue sin ser gratuito?

27 jul 2026

Casi cualquier vecino de Torrevieja que viaje con frecuencia hacia Orihuela Costa o la Región de Murcia se ha hecho la misma pregunta alguna vez. ¿Cómo es posible recorrer hoy cientos de kilómetros por la AP-7 sin pagar un solo euro y, sin embargo, tener que abonar 5,10 euros en temporada alta —o 2,85 euros el resto del año— por un trayecto de apenas unos kilómetros entre La Zenia y Los Montesinos?


Para responder a esta pregunta hemos consultado la documentación oficial del Ministerio de Transportes, el expediente del concurso público con el que se adjudicó la autopista y los datos disponibles sobre la concesión.

La historia es mucho más interesante de lo que parece.


Muchos conductores creen que este tramo es simplemente el último vestigio de la antigua AP-7 de peaje. Sin embargo, no es así. Se trata de una concesión independiente, la AP-7 Alicante–Cartagena, creada por el Gobierno de España en 1998 mediante un sistema de colaboración público-privada. La empresa adjudicataria asumía el coste de construcción y, a cambio, obtenía el derecho a explotar la autopista y cobrar peajes durante el periodo fijado en el contrato.


En la actualidad, el precio para un turismo es de 5,10 euros durante la temporada alta, que comprende los meses de junio, julio, agosto y septiembre, además del periodo de Semana Santa. En temporada baja, el importe se reduce hasta aproximadamente 2,85 euros.


Lo llamativo es que el peaje no se calcula en función de los kilómetros realmente recorridos, sino mediante un sistema de peaje abierto (peaje abierto). Es decir, el conductor paga por atravesar una estación de peaje y no por la distancia exacta recorrida. Por ese motivo, un viaje de unos veinte kilómetros entre La Zenia y Torrevieja puede costar prácticamente lo mismo que un recorrido bastante más largo dentro de la misma concesión.


La autopista registra un importante volumen de tráfico. Según los datos oficiales del Ministerio de Transportes, la concesión soporta una intensidad media diaria de 24.909 vehículos, mientras que cada día se contabilizan alrededor de 8.595 operaciones de peaje, lo que supone más de 3,1 millones de tránsitos de pago al año.


El Ministerio publica únicamente los ingresos correspondientes a determinados ejercicios. Así, durante el primer año completo de explotación, en 2001, la concesión ingresó 3,7 millones de euros por peajes. Cuatro años después esa cifra ya ascendía a 12,5 millones, y en 2023 alcanzó casi 17 millones de euros.


Incluso teniendo en cuenta únicamente los ejercicios para los que existen datos oficiales publicados por el Ministerio, los ingresos acumulados superan ya los 90 millones de euros. La cifra total recaudada desde la apertura de la autopista no se encuentra disponible públicamente. A partir de la evolución de los ingresos oficiales puede estimarse que la recaudación acumulada durante más de veinticinco años de explotación asciende a cientos de millones de euros, aunque el Ministerio no publica un balance histórico que permita conocer el importe exacto.


Conviene recordar que estos ingresos no equivalen al beneficio de la empresa concesionaria. Con ellos se financian el mantenimiento de la infraestructura, las reparaciones, la conservación del firme, el funcionamiento de las estaciones de peaje, los costes de personal, los impuestos, la amortización de la inversión y los gastos financieros derivados de la construcción.

La historia de esta autopista comenzó en 1998, cuando el Ministerio de Fomento convocó el concurso público para la construcción y explotación de la AP-7 Alicante–Cartagena. La adjudicación recayó en un consorcio integrado por Ploder S.A., Sánchez Lago S.L., Sanjumar S.L., ALSA Grupo S.A., Iniciativas de Infraestructuras y Servicios S.A. y Banco Cooperativo Español.

Tras la adjudicación se constituyó la sociedad Autopista del Sureste, Concesionaria Española de Autopistas S.A. (AUSUR), responsable de la explotación de la autopista hasta la actualidad.

Con el paso de los años la composición accionarial ha cambiado. Actualmente, entre los principales accionistas figuran Pralesa Concesiones S.L., Grupo Corporativo Fuertes S.L. —grupo empresarial propietario de la conocida marca ElPozo— y Quasar Finance S.L.U.

La documentación oficial del concurso también permite conocer cuánto costó construir la autopista. El proyecto contemplaba aproximadamente 75 kilómetros de recorrido y un presupuesto total de 30.030 millones de pesetas, equivalentes a unos 180,5 millones de euros al tipo de conversión oficial. Esto supone un coste aproximado de 2,4 millones de euros por kilómetro, una cifra plenamente acorde con este tipo de infraestructuras a finales de la década de los noventa.


Entonces surge una pregunta inevitable: si hoy la mayor parte de la AP-7 es gratuita, ¿por qué este tramo continúa siendo de pago?

La respuesta está en la propia naturaleza de la concesión. Durante los últimos años el Estado ha ido eliminando progresivamente los peajes en numerosos tramos de la AP-7 al expirar los contratos con las empresas concesionarias. En la mayoría de los casos, el Gobierno optó por no renovar esas concesiones y las autopistas pasaron a ser de uso gratuito.


Sin embargo, la concesión Alicante–Cartagena tiene un contrato independiente firmado en 1998, cuya vigencia se extiende hasta el 2 de agosto de 2048. Mientras ese contrato siga en vigor, la empresa concesionaria mantiene el derecho a cobrar peaje, salvo que el Estado decida extinguir anticipadamente la concesión asumiendo la correspondiente compensación económica.

En estos veinticinco años han cambiado los gobiernos, ha evolucionado el modelo de gestión de las autopistas españolas y cientos de kilómetros de la AP-7 han dejado de ser de pago. Pero para los miles de vecinos de Torrevieja, Orihuela Costa y el sur de la provincia de Alicante la situación apenas ha cambiado: siguen abonando un peaje cada vez que utilizan este pequeño tramo para ahorrar tiempo en sus desplazamientos.

Y es aquí donde surge una última reflexión.


Si el Estado ya ha eliminado el peaje en la mayor parte de la AP-7, ¿por qué este tramo continúa siendo una excepción? ¿Tendrán que esperar los vecinos del sur de Alicante hasta 2048 para poder circular gratuitamente por una autopista que forma parte del mismo gran eje mediterráneo que ya es libre de peaje en la mayor parte de España?

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