01/01/2023
Sunday
11 nov 2025
Las fiestas de otoño ya son cosa del pasado, y las ciudades españolas han comenzado a engalanarse activamente de cara a las fiestas de invierno.
El invierno en España es una época de luces, aromas de almendra, campanas y esperanza. Desde el día de San Nicolás, a principios de diciembre, hasta la Fiesta de los Reyes Magos, en enero, las ciudades españolas se llenan de un ambiente único donde se entrelazan la fe, la historia y la alegría familiar...

El Día de San Nicolás — el protector de los niños y de las buenas acciones
El 6 de diciembre España celebra el día de San Nicolás de Bari, obispo conocido por su generosidad y compasión.
Según la leyenda, ayudaba a los pobres y ofrecía regalos a los niños. De esta tradición surgió la costumbre de regalar durante las fiestas invernales, que más tarde dio origen a la figura de Papá Noel.
Aunque en España la festividad no es tan popular como en otros países europeos, el espíritu de San Nicolás dejó huella. En algunas regiones antiguas se acostumbraba a regalar dulces o pequeños obsequios a los niños, y así comenzaba el período navideño.
Navidad — el hogar, la familia y la noche de los milagros
En España, la Nochebuena (24 de diciembre) es uno de los momentos más especiales del año. Las familias se reúnen para cenar, compartir risas y disfrutar de platos tradicionales, rodeados del calor del hogar y la ilusión infantil.

Los regalos navideños son una costumbre más reciente. Papá Noel llegó a España en el siglo XX, y aunque algunos niños reciben presentes esa noche, la verdadera tradición española es esperar a los Reyes Magos el 6 de enero.
En casi todos los hogares se instala un belén, representación del nacimiento de Jesús con figuras de María, José, los pastores y los Reyes Magos. Este pesebre es el símbolo más arraigado de la Navidad en España.
El Día de los Reyes Magos — ilusión, caramelos y sonrisas

La culminación de las fiestas es el Día de los Reyes Magos (6 de enero). Según la Biblia, Melchor, Gaspar y Baltasar llevaron oro, incienso y mirra al niño Jesús, y desde entonces son ellos quienes traen los regalos a los niños españoles.
La víspera, el 5 de enero, se celebran las famosas Cabalgatas de Reyes: desfiles llenos de color y música donde los Reyes lanzan caramelos a los niños. La más antigua se celebra en Alcoy (Alicante) desde 1866.

Esa noche, los niños colocan sus zapatos junto a la ventana o el balcón para que los Reyes dejen sus regalos, y les preparan dulces y agua para los camellos. A veces, quienes no se portaron bien encuentran un trozo de “carbón dulce”, símbolo de travesura.
Otras tradiciones navideñas españolas

Las fiestas abarcan desde finales de noviembre hasta principios de enero. En calles y plazas se montan mercadillos navideños, se venden figuras para los belenes y dulces típicos.
La Nochevieja (31 de diciembre) se celebra con una cena familiar y la famosa tradición de las 12 uvas de la suerte: comer una uva con cada campanada de medianoche para atraer buena fortuna. También se dice que llevar ropa interior roja esa noche trae amor y prosperidad.
Cada comunidad autónoma añade su toque: en Galicia aparece el Apalpador, en Cataluña el Caga Tió, y en la Costa Blanca destacan los belenes junto al mar.
La mesa navideña

El menú festivo refleja la riqueza gastronómica del país. En la costa abundan los mariscos y pescados: gambas, ostras, mejillones. Entre las carnes, destacan el cordero asado (cordero lechal) y el lechazo.
En los postres no faltan:
Turrón de Jijona o Alicante (a base de almendra y miel);
Mazapán, mantecados y polvorones típicos de Andalucía y Castilla;
Y los dulces valencianos: toñas finas, almendraos, mantecás.

El Roscón de Reyes, adornado con frutas confitadas, se sirve el 6 de enero. En su interior se esconden una figurita y un haba: quien encuentra la figura es “el rey del día”, y quien halla el haba, deberá preparar el roscón el año siguiente.
Un tiempo para creer
La Navidad en España es más que una fiesta: es un lazo entre generaciones, una mezcla de historia, fe y esperanza.
Desde San Nicolás hasta los Reyes Magos, desde los belenes y las luces hasta los dulces y las uvas, cada gesto encierra un mensaje de unión, bondad y familia.
Más allá del brillo de las luces, lo que hace especial la Navidad española es la calidez de los corazones que la celebran.


