Catástrofe ferroviaria en Adamuz (provincia de Córdoba): datos oficiales y evolución de los hechos
- 20 ene
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La tarde del 18 de enero de 2026, alrededor de las 19:45 horas, se produjo una colisión entre dos trenes de alta velocidad de pasajeros en el término municipal de Adamuz, en la provincia de Córdoba (comunidad autónoma de Andalucía), en la línea ferroviaria Madrid–Sevilla.
Según los datos preliminares, en el momento del accidente viajaban aproximadamente 484 pasajeros a bordo de ambos trenes:— el tren Iryo 6189, que cubría la ruta Málaga–Madrid, con material Frecciarossa 1000, transportaba alrededor de 317 personas;— el tren Renfe Alvia 2384, con recorrido Madrid–Huelva y material Renfe Serie 120, llevaba a bordo unas 167 personas.
La tragedia se considera una de las más graves del sistema ferroviario español desde el accidente de Santiago de Compostela en 2013.
Víctimas y heridos
El martes 20 de enero de 2026, las autoridades confirmaron oficialmente:— al menos 41 personas fallecidas como consecuencia del choque. Las labores de búsqueda e identificación continúan y no se descarta que el balance pueda aumentar;— más de 290 personas heridas, de las cuales quince se encuentran en estado grave, han sido trasladadas a hospitales de distintas provincias.
Entre las víctimas mortales se encuentra el maquinista del tren de Renfe, así como al menos una familia completa, la familia Zamorano-Álvarez, incluido un menor de edad, según confirmaron sus allegados.
Decenas de equipos de emergencia participaron en las tareas de rescate. Se empleó maquinaria pesada para acceder a los vagones deformados y extraer a las víctimas.
Qué ocurrió en el lugar del accidente
Los primeros resultados de la investigación indican que:— en un tramo recto de la vía, entre Adamuz y Villanueva de Córdoba, se detectó un daño en una unión de carril, lo que pudo provocar el descarrilamiento inicial de varios vagones del tren Iryo;— los trenes circulaban a velocidades diferentes: el convoy de Iryo a unos 110 km/h, mientras que el Alvia se aproximaba a entre 200 y 205 km/h, lo que impidió que los sistemas automáticos evitaran la colisión;— la parte delantera del tren Iryo invadió la vía contraria tras descarrilar, produciéndose un choque frontal con el tren de Renfe.
El desplazamiento de los primeros vagones por un desnivel de entre cuatro y cinco metros complicó notablemente las labores de rescate y aumentó la magnitud de los daños.
Operativo de emergencia
Los servicios de emergencia trabajaron en la zona desde el momento del siniestro y durante varios días posteriores:— se habilitaron hospitales de campaña para la atención inicial de los heridos;— se utilizaron grúas y equipos pesados para liberar a personas atrapadas;— las familias de las víctimas fueron requeridas para aportar muestras de ADN con el fin de facilitar la identificación.
Vecinos de la zona colaboraron de forma espontánea en las tareas de apoyo. Uno de ellos, Gonzalo Sánchez, utilizó su quad para transportar heridos y personal de emergencia por zonas de difícil acceso.
Reacciones oficiales
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, canceló su agenda internacional, se desplazó al lugar del accidente y ordenó una investigación exhaustiva y transparente.El ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó el suceso como «extraordinariamente extraño» y afirmó que, por el momento, las investigaciones no apuntan a un error humano ni a un exceso de velocidad como causa directa.El Gobierno de España decretó tres días de luto oficial.Sus Majestades el rey Felipe VI y la reina Letizia visitaron a los heridos y expresaron sus condolencias a las familias de las víctimas.
Investigación en curso
La investigación está a cargo de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), en coordinación con Renfe, ILSA (operador de Iryo) y ADIF-Alta Velocidad.Hasta el momento no se ha determinado una causa única, aunque las principales líneas de investigación incluyen:— un posible fallo técnico en la infraestructura ferroviaria;— deficiencias estructurales en el tramo afectado.
Las autoridades han descartado indicios de sabotaje o de negligencia grave. Se ha confirmado además que el tramo de vía fue renovado en 2025 y que ambos trenes habían superado recientemente las revisiones técnicas reglamentarias.






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